Iglesia

Está dedicada a la Asunción de la Virgen Santísima. Tiene una orientación este según la antigua tradición. Para el señor Andral, arquitecto departamental, data del siglo XVI. Resulta rodeada del cementerio parroquial donde todavía se hallan humildes piedras discoidales, con dibujos muy antiguos y enigmáticos, que sirven de adornos en las viejas tumbas vascas. La estela representa la cabeza y el busto de un hombre (visitar el cementerio de Arcangues y de Ostabat...). Unas diez estelas se encuentran en la parte más reciente del cementerio ; se trata de las sepulturas de los « Gudari », soldados vascos de la Guerra Civil española de 1936.

La entrada del cementerio, el porche y el campanario tenían otro aspecto en el siglo XIX ; el porche, antes nombrado el « capitulario », amparaba las asembleas parroquiales (ver registros parroquiales, 26/03/1747...). Aún fue bajo el porche que se daban las clases.

En el lado Sur, una antigua puerta condenada, rematada de un nicho vacío ( sin duda el que notó Victor Hugo en 1843).

Los muros de la iglesia tienen un espesor de 1m hasta 1m20. Volvieron a construir la bóveda y las tribunas a consecuencia de un incendio.

Las pilas de bautismo, de estilo oriental, han sido ofrecidos por la Reina Natalia de Serbia, instalada en Bidart cuando se convertió al catolicismo y fue su hermana la princesa Ghika quien las pintó.

Frente al púlpito, un crucifijo de madera, obra de un buen artesano, que se remonta a una época de transición (entre el siglo XVI y el siglo XVII).

En el coro a la derecha y en la parte baja de la escalera, el cuarto más precioso de la iglesia : una estatua maravillosa de Santiago en traje de pelegrino, de roble macizo, producto de un artista consumado. Para los especialistas, data del siglo XVII, y la atribuyen una origen a lo mejor española. Un altar le era consagrado. Los retablos rutilantes excesivamente influenciados por la escultura española datan de 1750. En medio, reina la patrona de la iglesia, Nuestra Señora de la Asunción. Además, se conserva en la sacristía un bellísimo crucifijo de marfil del siglo XVI, de estilo meridional. El cuadro es del siglo XVIII.