Bidart  es  un  auténtico  pueblo  vasco  junto  al  mar,  que  le  ofrece  sus  tesoros:  seis  playas  que  se extienden a lo largo de 5 km, con una panorámica excepcional y vistas a los Pirineos.

 

Ya sea para iniciarse en el surf clásico, el surf de remo o el bodyboarding, o para construir castillos de arena, o simplemente relajarse,  cada  una  de  nuestras  playas  le  ofrece  unas  características  propias,  que le  permitirán decidir cuál le conviene más. Todas ellas cuentan con vigilancia durante el verano y están equipadas con duchas y baños públicos.

La  playa  de Ilbarritz  es  la  más septentrional  de  Bidart,  y  queda  muy  cerca  de  Biarritz.  Su  emblemático castillo domina la playa. Debido a su paseo y a la presencia de juegos infantiles, es una playa familiar donde se puede aprender a hacer surf gracias a las escuelas Bidart Surf Academy y Alaia Surf Club. Además, es accesible para personas con movilidad reducida.

La Plancha d'Ilbarritz y el Blue Cargo le aguardan para tomar una copa o comer algo frente a una puesta de sol.

Justo al lado, visite la playa del Pavillon Royal (Pabellón Real), que debe su nombre al castillo que se puede divisar en ella. El camping del mismo nombre también disfruta de unas increíbles vistas al océano. Esta playa es muy salvaje, y una de las más grandes de Bidart. En ella está instalada la escuela de surf Lagoondy Surf Camp.

La playa de Erretegia, que está bajo un acantilado, es el punto de partida del Sendero del Litoral. Se puede disfrutar de su pista de petanca frente  al océano, y de las distintas fórmulas que ofrecen las  escuelas de surf: Quiksilver Christophe Reinhardt y L'École de la Glisse.

Durante todo el día, o al caer la noche, la carta del restaurante La Crampote satisfará sus deseos. En el centro del pueblo, la playa del Centre congrega a familias y a surfistas, con el Bidarteko Surf Club y L'École des Vagues. Para comer, haga una pausa en algún chiringuito, o reserve una mesa en La Tantina de la Playa.

La  playa  de  Uhabia  se  encuentra  a  lo  largo  de  la  carretera  departamental,  en  las  cercanías  de  muchos comercios y restaurantes, algo que simplifica su acceso y hace que resulte atractiva. Admite  a  personas  con movilidad reducida,  y  pone  a su  disposición sillas  de  playa Tiralo  en  el  puesto  de socorro. Para distraerse, está la escuela de surf H2O, y para comer, el bar restaurante Bleu Blanc Jaune, al que se puede acceder directamente desde la playa.